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Made in Colombia | Flor Amazona

Ana María Sarmiento, fundadora y diseñadora de Flor Amazona, nos cuenta su afán por reflejar la tradición artesanal colombiana sin perder de vista las tendencias actuales.

En CABINETT, los productos con historia y las técnicas artesanales que reflejan el alma de un país se dan la mano con el concepto de slow fashion como hilo conductor. Celebramos la moda realizada a fuego lento y valoramos la importancia de la diferenciación, por eso queremos que nuestra selección curada de productos exclusivos se pueda disfrutar con los cinco sentidos. Próximamente CABINETT pasará a ser una experiencia tangible en nuestra pop-up store de Las Rozas Village, en Madrid. El sabor a verano y la estética effortless chic que caracteriza a Eugenia Silva conformarán un espacio de espíritu relajado que contará con prendas orgánicas y piezas con identidad propia. Para dejar que vuestra imaginación empiece a volar, hemos puesto la mirada en Colombia para hablar con tres mujeres que están al frente de marcas que abogan por la creatividad con denominación de origen.

Ana María con los pendientes circunferencia, gargantillas, brazaletes y anillo de Flor Amazona.

Trabaja codo con codo con tribus indígenas colombianas pero siempre bajo el sello glamuroso de Flor Amazona (@floramazona). Ana María Sarmiento, fundadora y diseñadora de la marca de accesorios Flor Amazona, apuesta por piezas únicas que unen lo mejor de la tradición colombiana y lo mejor de las tendencias contemporáneas.

Aunque Ana María es colombiana, vivió dieciocho años en el extranjero y, por eso, quiso darle la vuelta al proceso genérico que se sigue a la hora de lanzar una marca, y empezó primero posicionando la marca en el extranjero y posteriormente en Colombia. «Lo hice al revés. Empecé en París hace seis años, y creo que funcionó porque a veces es difícil sacar una marca en tu propio país», comenta Ana María. Ahora el equipo de Flor Amazona ya está formado por 13 personas y hacen auténtica magia desde su sede, en Bogotá.

Dentro de sus líneas de productos, Ana María cuenta con las manos expertas y las técnicas artesanales de las tribus Emberá y Wayuu, de la selva colombiana del Putumayo, para la creación de pulseras tejidas que llevan detrás hasta 40 horas de trabajo cada una. «Ellos tejen en cada pulsera sus pensamientos y sus sueños, siempre con colores muy ‘rastafari'», explica. «Y luego lo que hago yo es intervenir esos diseños para adaptar los colores, por ejemplo, a lo que se lleva esa temporada. Lo adapto a la moda, al glamour».

Sus otras líneas, cada una perteneciente a una colección distinta, incluyen piezas de bisutería fina en acero y en bronce bañados en oro de 24 kilates. ¿El resultado? Auténticos tesoros hechos a mano que imprimen fuerza y poder a cualquier look. Para diseñar cada pieza, Ana María se inspiró en lo que, según ella, la mayoría de la gente desconoce de Colombia, el Amazonas. «Colombia es un país que tiene muchos clichés negativos y yo quería hacer una marca que expresara lo bueno de Colombia, algo diferente, que es la biodiversidad inconmesurable del Amazonas», comenta. «Me inspiro en la flora, la fauna, los paisajes, el mar… y mezclo esta inspiración con el trabajo precolombino, un arte indígena de hacer oro». Por eso cada estrella de mar, cada ranita, cada flor, cada tortuga tiene su significado simbólico, y la naturaleza es siempre el hilo conductor.

Ana María con pendientes y gargantillas de Flor Amazona.

Sincronizada con los calendarios internacionales de las marcas de moda, Flor Amazona lanza dos colecciones al año, una en primavera-verano y otra en otoño-invierno, siempre en la Paris Fashion Week. La marca, fiel reflejo del carácter más exótico de Colombia, exporta sus productos a un total de 21 países, con la idea de llegar a todas aquellas mujeres que se identifican con el concepto de ‘glamazon’, una simbiosis entre el alma salvaje del Amazonas y la sofisticación de las tendencias de moda. «Me inventé la palabra ‘glamazon’ para mostrar a la mujer que yo quiero que sea Flor Amazona», declara Ana María. «Una amazona pero con glamour. Una mujer llena de vida, fuerte, independiente, que le guste verse bien, que le guste la moda y también la naturaleza».

A nivel empresarial, Ana María confía en la empresaria y escritora española Fiona Ferrer Leoni (@fionaferrerleoni), su distribuidora exclusiva en España y en Europa. La pasión de Fiona por aprender y estudiar la moda colombiana, y conocer de cerca los orígenes de los diseños típicos de las diferentes etnias hizo que se enamorase de las creaciones de Flor Amazona. Su inspiración precolombina combinada con el toque moderno y original que le da Ana María a sus piezas enamoró a Fiona y, desde hace cuatro temporadas trabajan mano a mano para dar a conocer estas piezas tan especiales.

Fiona y Ana María, juntas en Bogotá.

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