Community Marcas

Joyas con alma | MUSULA

Nos sumergimos en el universo de fantasía artesanal de MUSULA , una marca de pendientes realizados a mano en Bilbao, para hablar con Marije Cruza (Mus), alma mater de la firma; Ana Osaba, diseñadora y fundadora; y Paloma Méndez-Castrillón, CEO, sobre unas joyas con alma que combinan hilos de seda y piedras naturales.

¿Cómo fueron los inicios de esta aventura?
ANA: Mi madre, Mus, (de ahí viene el nombre de MUSULA) y yo, compartimos las mismas pasiones creativas. He heredado de ella pasión por el diseño.
AMBAS (ANA Y MUS): Comenzamos de una manera casual y natural en 2009, haciendo tocados, broches, cinturones… con exquisitas y delicadas telas para nuestro círculo más cercano. Al principio los regalábamos, pero, con el tiempo, nos demandaban más encargos y nos exigían comprarlos, así que decidimos hacer pequeños showrooms muy puntuales, una especie de “Friends & Family”.

¿Por qué decidisteis crear una marca centrada principalmente en pendientes?
AMBAS: Fue apenas hace dos años cuando descubrimos y estudiamos la técnica de Soutache. Nos enamoramos enseguida de este delicado trabajo de alta costura y se abrió para nosotras un mundo de colores, texturas y siluetas infinitas. En un principio hemos optado por diseñar y coser pendientes y algún colgante, porque consideramos que es lo que más favorece al rostro de la mujer. Pero esto acaba de empezar. Queremos centrarnos y consolidarnos con los pendientes para, posteriormente, lanzar otro tipo de accesorios, también de Soutache.

¿Cuál es el poder de vuestras creaciones?
PALOMA: Los accesorios son lo que levantan un look y te hacen sentirte diferente y especial. La clave de los “Musula” está en el bordado de Soutache con el que se consigue un tamaño XL, a la vez de un peso “pluma”.

¿Cómo surgió vuestro flechazo con la técnica de Soutache?
ANA: Tenía una boda y buscaba algo que completara mi look y que fuera especial. Por fin, en un mercadillo, descubrí unos pendientes de Dori Csengeri, especialista y pionera en la técnica de Soutache. Cuando mi madre los vio le parecieron una obra de arte, y así empezó todo. Siempre estábamos buscando nuevas técnicas, así que decidimos aprender esta delicada técnica del bordado, engarzando piedras naturales con hilos de seda, puntada a puntada. Un trabajo minucioso y artesanal. Unir artesanía y diseño actual fue nuestro reto.


¿Cuál es el viaje que hace un pendiente Musula en el taller?
ANA: La pieza maestra la diseño yo, mezclando los hilos, los colores y las formas, y mi madre le da el contorno. Todos los pendientes, antes de darles el visto bueno de tamaño, equilibrio, movimiento y color, nos los probamos todas y pasan un estricto control de calidad. Después los ponemos en manos del equipo de costureras que tenemos y mi madre supervisa los trabajos y garantiza un segundo control de calidad.

¿De dónde surge la inspiración para crear piezas con tanta personalidad?
ANA: Todo me inspira y me provoca. Estoy constantemente observando el mundo. No necesito nada extraordinario o sofisticado para crear una pieza. Si algo me emociona y me sorprende, le doy forma de pendiente, aunque tengo especial predilección por las culturas y las geografías lejanas. ¿Mi obsesión? Los colores: su acertada y arriesgada combinación capaz de crear sensaciones.
TODAS: Antes de crear una nueva colección, juntas hacemos un brain storming para proyectar un mundo Musula nuevo, cada colección tiene coherencia, armonía y equilibrio. De este modo, todo fluye mejor y nos facilita el trabajo posterior: la puesta en escena, el nombre de la colección y el bautizo de cada pendiente, que es una de las partes más románticas del proceso creativo. Cada diseño tiene una identidad propia, una historia que contar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.